domingo, 14 de agosto de 2016

EL LECHO CONYUGAL

"No creo que procurar independencia e intimidad nos haga malos padres. 
Antes de tener un hijo, ustedes fueron pareja. 
Si ustedes no están bien, los niños tampoco lo estarán. 
Sé que no será fácil sacar a los niños del cuarto; están acostumbrados, van a llorar, da flojera salir del cuarto para llevarlos al baño.
Pero vale la pena hacerlo antes que más tarde. 
En algún momento crecerán y cuando tengas a tu esposo al lado tal vez la relación parezca un témpano.
La complicidad de la pareja se forma cada día y hay que alimentarla y cuidarla para que crezca fuerte y sana". Verónica Linares, periodista.
Fuente: Revista Viu de El Comercio, 14 de agosto 2016, pág. 26