miércoles, 16 de febrero de 2011

INTROSPECCION TERAPIA DE PAREJA

La raíz de donde surge la familia es la pareja.

Tanto es así que "la familia será lo que sea la pareja"-

Por ello, todo análisis de la vida familiar ha de comenzar por la pareja.

Todo cuidado de la familia ha de comenzar por el cuidado de la vida de pareja.

Y todo proceso educativo de la familia ha de comenzar por educar la vida de pareja.

El amor de la pareja es algo activo, una tarea, un esfuerzo por el que se opta buscando equilibrio así como un proyecto mutuo.

Que los haga crecer y que les llene de alegría la cual no surge sola: hay que construirla dialogando sobre establecer valores y criterios, así como objetivos generales que sirven para cuidar el amor y mejorar la relación.

EL AMOR no es mero sentimiento: es querer querer al otro: es también un acto de voluntad.

Y, por supuesto, una vez esclarecido y en práctica, hay que someterlo periódicamente a evaluación

Y si es necesario por alguna crisis acudir a terapia de pareja.

El primer paso es poner en claro, mediante el diálogo, cuáles son esos valores compartidos, esos criterios comunes.

Se trata de pensar, decidir y querer juntos qué queremos ser, cómo lo queremos ser, para qué queremos vivir juntos y por que queremos vivir juntos.

Esto supondria dar respuesta a una serie de cuestiones. Algunas serían:

-¿Qué objetivos buscamos juntos?

-¿Qué nos aporta la vida en pareja y qué estamos dispuestos a aportar a la pareja?

-¿Para que nos casamos?

-¿Cuál es el sentido conjunto que queremos dar a nuestra vida?

-¿Cuál es el sentido que realmente le estamos dando, es decir, que llena nuestro corazón día a día?

-¿Qué es lo que nos sostiene y nos hace reaccionar en los momentos de crisis?

-¿Qué sentido le damos a nuestra sexualidad, cómo resolvemos las dificultades, hablamos de ello?

-¿Queremos tener hijos; cuántos?

-¿Qué nos proponemos al educarlos?

-¿Cómo decidimos nuestro tiempo libre?

-¿Cómo llevamos nuestra economía? ¿Quién administra?

Lo anterior nos da idea de lo mucho que se puede trabajar en pareja y que no es sencillo, pero que ayuda mucho la voluntad y querer salir adelante por bien mutuo y de los hijos.

De las parejas que han acudido a terapia he aprendido cómo (en la práctica) ser tolerante, generoso, perdonar y seguir en crecimiento.

Estimados lectores, los principios que comparto con ustedes quizá le exijan abrirse a nuevas ideas.

Si usted decide aceptarlas y aplicarlas a su vida, sentirá las marcas dejadas por la apertura en su mente y nunca más volverá a ser el que había sido antes.

Con el deseo de que su principal tarea sea mirar hacia el interior de sí mismo para modificar pensamientos, hábitos y conductas que no le han resultado favorables.

Por: Leonor Mier Orona (México)

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