miércoles, 15 de febrero de 2017

CONSEJOS DE PEDRO SUAREZ VERTIZ

No peleen, porque siempre hay broncas por celos.
La mejor manera de afrontar una pelea con tu pareja, si es que no se puede evitar, es dialogando en vez de discutir.
En este caso uno solo busca ser escuchado y no presta atención a lo que el otro dice; cuando se dialoga se atiende al otro.
Muchos admiran o desean el supuesto "secreto" para durar tanto como pareja, creyendo erróneamente que este tipo de relaciones largas son como una luna de miel eterna.
No saben que solo consisten en no tropezar con el montículo de defectos que ambos amontonan, sino en mirar por encima de ellos.
Si eres un goloso de la pasión, quizás te aburra tanto compañerismo, pero si tu meta es la felicidad, descubrirás que ese compañerismo es la semilla del amor.
Fuente: Revista Somos del diario El Comercio

jueves, 9 de febrero de 2017

UNA VERDADERA HISTORIA DE AMOR

Mis padres vivieron 55 años casados. 
Una mañana, mi mamá bajaba las escaleras para prepararle a papá el desayuno, sufrió un infarto y cayó. Mi padre la levantó como pudo y, casi a rastras, la subió a la camioneta. 
A toda velocidad, sin respetar semáforos, la condujo hasta el hospital.

Cuando llegó, por desgracia, ya había fallecido.
Durante el sepelio, mi padre no habló; su mirada estaba perdida. Casi no lloró.

Esa noche, sus hijos nos reunimos con él. 
En un ambiente de dolor y nostalgia, recordamos hermosas anécdotas y él pidió a mi hermano, teólogo, que le dijera donde estaría mamá en ese momento. 
Mi hermano comenzó a hablar de la vida después de la muerte, y de conjeturas de cómo y dónde estaría ella.

Mi padre escuchaba con atención. 
De pronto pidió que lo lleváramos al cementerio.

- Papá! - respondimos- ¡son las 11 de la noche, no podemos ir al cementerio ahora!

Alzó la voz, y con una mirada vidriosa dijo:
- No discutan conmigo, por favor, no discutan con el hombre que acaba de perder a la que fue su esposa por 55 años...

Se produjo un momento de respetuoso silencio, no discutimos más. 
Fuimos al cementerio, pedimos permiso al velador. Con una linterna llegamos a la tumba. 
Mi padre la acarició, oró y nos dijo a sus hijos, que veíamos la escena conmovidos:

- Fueron 55 años... ¿saben? 
Nadie puede hablar del amor verdadero, si no tiene idea de lo que es compartir la vida con una mujer...

Hizo una pausa, y se limpió la cara. "
- Ella y yo, estuvimos juntos en aquella crisis. 
Cambié de empleo... -continuó- hicimos el equipaje cuando vendimos la casa y nos mudamos de ciudad. Compartimos la alegría de ver a nuestros hijos terminar sus carreras, lloramos uno al lado del otro la partida de los seres queridos, oramos juntos en la sala de espera de algunos hospitales, nos apoyamos en el dolor, nos abrazamos en cada Navidad, y perdonamos nuestros errores... 
Hijos, ahora se ha ido, y estoy contento, ¿saben por qué?

Porque se fue antes que yo. 
Ella no tuvo que vivir la agonía y el dolor de enterrarme, de quedarse sola después de mi partida. 
Seré yo quien pase por eso, y le doy gracias a Dios. 
La amo tanto, que no me hubiera gustado que sufriera...

Cuando mi padre terminó de hablar, mis hermanos y yo teníamos el rostro empapado en lágrimas. 
Lo abrazamos, y él nos consoló: 
- Todo está bien, podemos irnos a casa; ha sido un buen día..

Esa noche entendí lo que es el verdadero amor; dista mucho del romanticismo, no tiene que ver demasiado con el erotismo, ni con el sexo, más bien se vincula al trabajo, al complemento, al cuidado y, sobre todo, al verdadero amor que se profesan dos personas realmente comprometidas...

martes, 7 de febrero de 2017

EL AMOR SE RIEGA TODOS LOS DIAS

Así como en la vida personal, todos los seres humanos tenemos que hacer algo todos los días para mejorar como personas y seguir avanzando, así también sucede con las parejas.
En pareja, es necesario todos los días hacer algo para que el afecto mutuo siga floreciendo. Puede no resultar tan sencillo para algunos, debido a que somos humanos y a veces nos concentramos en otras cosas.
2 RECOMENDACIONES COMO TERAPEUTA:
Por favor, traten de evitar estos 2 casos que he extraído de los pacientes que asisten a consulta cuando ya su relación está rota y no hay marcha atrás.
1) Es muy triste cuando él acude en consulta con su pareja y delante de ella, con las determinaciones y nuevas decisiones de ella, él dice: "¡LA DESCUIDÉ!".
2) En el caso de las mujeres, ellas acuden a consulta sintiéndose culpables porque le dijeron a su pareja "¡vete de aquí!", "¡no te amo!" o "terminamos" (para ver cómo reaccionaba él) y él lo tomó en serio y fue mentalizándose que esa relación no iba más.
Así que mucho cuidado con sus relaciones.
No digan algo que realmente no sientan y a cuidar la relación todos los días.
Encuéntrele el gusto a hacerlo y no lo sentirán como algo pesado o una obligación.
Comprobarán los resultados a lo largo del tiempo.
Conservar una relación durante tanto tiempo no es sencillo; recuerden que todo lo valioso requiere un mayor esfuerzo.
¡Les deseo lo mejor en su relación!