miércoles, 26 de noviembre de 2014

UNO TIENE LA PAREJA QUE SE MERECE


Por ejemplo, si a tu novio lo cargas de inseguridades estás fabricando a un futuro celoso compulsivo, pero a la vez si ese muchacho padece de una pobrísima estima, él mismo se constituye en un compañero neurótico donde ambos van fijando la fecha de vencimiento, uno para cumplirla y el otro para negarla. 

Si eres un tipo relajado pero presente, lo más factible es que todo fluya; si eres una muchacha con buenas vibraciones y un buen sentido del humor, seguramente tu chico no te hará sentir excluida de sus tiempos ni de sus espacios. 

Para merecer a una buena persona tienes que creerte merecedor de eso, muchos repiten patrones de elección que están más cerca del ninguneo que de la aceptación; enamorarse de una persona que te rechaza o no te quiere en la misma sintonía, es asegurarte la exclusión y el empobrecimiento como persona.

¿A quién se le ocurre elegir a alguien que no te elige? A los que no saben que hacer con su neurosis.

Por Fabio Lacolla

Nota: Muchas personas eligen a su pareja por el entusiasmo, la pasión, la ilusión, los momentos bonitos, la idea que uno se ha hecho del otro, sin haberse llegado a conocer bien o a veces pasando por alto las señales de alerta que se percibían pensando que en algún momento iba a cambiar, y obviamente eso no se descubre estando en unos pocos meses de relación; muchas veces no ha habido un verdadero amor adulto y maduro sino únicamente "enamoramiento"; en otros casos se unen a una pareja para huir de su soledad, de su familia, etc., por los motivos equivocados, a veces se toman decisiones apresuradas, forzadas, etc. En varios casos, ello puede ser solucionable con ayuda profesional a fin de realizar las mejoras en forma saludable. Ya la pareja lo ha intentado por su cuenta y muchas veces necesitan aplicar algunos recursos saludables que nuestros padres no nos han enseñado o no hemos visto en nuestra familia. Para eso estamos los profesionales en Terapia de Pareja, para mejorar su interrelación (diálogo, discusiones, acuerdos, etc.) y ayudarlos a lograr lo que ambos deseen.