viernes, 23 de septiembre de 2016

TU ACTIVIDAD SEXUAL

EL SÍMIL DE LAS DOS HIEDRAS
Piensa que tu actividad sexual es como una pequeña hiedra que nació por sí sola en la tierra de tus hormonas.
Todos los días se fortalece y pugna por crecer.
Pero tú la cuidas, la mantienes sana y fuerte.
Tienes un plan razonado.
Transmutas la energía de tu juventud realizando múltiples actividades creativas y deportivas en las que logras grandes metas.
Por otro lado, tu futura esposa hace lo mismo con su pequeña planta de actividad sexual.
La cuida, la poda y le da vitaminas.
A su vez también logra grandes metas.

Al fin, tú y ella se conocen, se casan y deciden trasplantar sus pequeñas hiedras a una jardinera propia.
Como las raíces de ambas son sanas, las plantas se adaptan de inmediato, se entrelazan y comienzan a crecer juntas.
Ha llegado su momento.
En pocos años han cubierto las paredes de su casa.
¿Pudiste captar la imagen?

AHORA VE ESTA ESCENA ALTERNATIVA:

Dejas crecer tu planta de actividad sexual y no la cuidas nunca.
La trasplantas de maceta en maceta, se hace larga, débil y se llena de plagas.
Machín y exigente, buscas a una mujer con una plantita bien podada.
Se casan y trasplantas tu hiedra rígida llena de parásitos junto a la pequeña hiedra nueva, límpida y flexible de ella.
Tu planta tratará de enlazarse a la de tu esposa, pero sólo la asfixiará.

¡CUIDA TU PLANTA AHORA!

Extracto del libro "Te desafío a potenciar tu vida afectiva y sexual. Un manual moderno para curar heridas secretas y redescubrir el amor" de Carlos Cuauhtémoc Sánchez.