domingo, 18 de octubre de 2015

EL AMOR, UNA LUCHA DIARIA

Los hombres y las mujeres son como pares y nones.

Se complementan, no equivalen.

El creer que el hombre y la mujer deben pensar igual genera decepción mutua por sobreexpectativa.

Hay que ser menos idealista con el tipo de pareja que buscamos.

El amor no es como seleccionar manzanas.
Nadie sabe de quién se va a enamorar.

Solo hay que meterle fe y saber ceder.

Yo creo que el amor que no es una lucha diaria no es amor de verdad.
¿Por cuántas atracciones hemos pasado?
Muchas.
¿Y qué quedó?

Colándolo todo, quedó la lección más sabia de la longevidad romántica: la tolerancia, que es la comprensión de lo incomprensible.

De eso deberían hablar las canciones.

Si tu creatividad es más ingeniosa, tus letras románticas se inspirarán en muchos otros elementos de la vida.
Fuente: Pedro Suárez-Vértiz en Revista Somos del 17 de octubre 2015, página 67.