viernes, 26 de febrero de 2010

NOVIOS PARA SIEMPRE

El Noviazgo es una de las más bellas etapas en la relación de pareja, porque es la época durante la cual mostramos nuestra mejor cara, hacemos todo lo que sea necesario para agradar al otro y hacerlo sentir muy especial. Durante este tiempo, tenemos detalles, toleramos y comprendemos a la otra persona, estamos dispuestos a perdonar y a pasar por alto ciertas diferencias sin dejar que nos afecten, nos sentimos motivados y entusiasmados para compartir con la pareja, soñamos juntos y hasta proyectamos lo que será nuestra vida en común. Viéndolo de esta manera, ¿no crees tú que deberíamos ser novios por el resto de la vida? El noviazgo no debería ser sólo una etapa corta y maravillosa que desaparece una vez asumido el compromiso de vivir juntos, para darle paso a otra etapa complicada y desconocida, la convivencia, en donde uno de los dos o los dos al mismo tiempo van cambiando su actitud y comportamiento para convertirse en los perfectos extraños.

La mayoría de las veces el día a día, las responsabilidades y la rutina hacen aflorar una serie de características de la personalidad totalmente desconocida; el estrés y la tensión hacen que ya no cuidemos los detalles, la comunicación, el trato y los gestos que teníamos. Algunas personas se preguntan en ese punto:

¿Es que se acabó el amor?
Qué sensaciones tan especiales tenemos cuando estamos enamorados y somos correspondidos. Tu corazón late aceleradamente cuando te encuentras con ella, te sonrojas, sientes las famosas mariposas en tu estómago… y quiero decirte que en la medida en que cumples años, las sigues sintiendo aunque más calmadas. El deseo de acompañarte con él o con ella, de compartirlo todo y descubrir sus gustos e intereses… ¿Te acuerdas? ¡Puede continuar siendo así! Rescata el amor de todas las presiones y tensiones a la que está sometido en este momento, recuerda cuáles fueron las cosas que te hicieron enamorar, los momentos especiales que compartieron y apóyate en ellos para renovar los votos de amor y comenzar de nuevo una época de noviazgo y enamoramiento. Hemos tenido el regalo de conocer parejas de amigos con muchos años de casados y novios eternos, verlos te recuerda que bien vale la pena hacer crecer el amor entre los dos, fortaleciendo el respeto, la comunicación, el cariño, los detalles, la intimidad y los buenos momentos.

Si en este momento estás solo, tienes la oportunidad de convertirte en la persona ideal que atraiga a su vida a esa pareja con la que deseas compartir el resto de la vida. Prepárate y pregúntate si estás dispuesto a compartir tu espacio vital, a aceptar sus diferencias, a conocer y aprender sus gustos e intereses, si estás más dispuesto a dar que a recibir.

Estás listo para querer y que te quieran sin permitir que las heridas del pasado se interpongan en tu felicidad.

1. Cultivar lo mejor de cada uno para que tengan un mayor crecimiento y desarrollo personal. Recordemos que la relación de pareja en una especie de pote en común donde cada uno coloca lo mejor de sí mismo para sumar al bienestar de los dos.

2. Ser auténticos. Mostrarnos tal cual somos, con nuestras cualidades y limitaciones, hará que podamos conocernos y aceptarnos sin esperar que el otro sea una persona diferente.

3. Fortalecer la empatía entre los dos. Colocarnos en el lugar de la otra persona, para ver las cosas desde su perspectiva hará que sea más sencillo el estar dispuestos a comprender y aceptar sus diferentes puntos de vista.

4. Valorar sus cualidades. En muchos casos sólo llaman nuestra atención los defectos o las características negativas de la otra persona, es muy importante que podamos reconocer sus cualidades y resaltarlas al momento de compartir.

5. Mantener el respeto del uno hacia el otro. Ahí donde terminan tus derechos comienzan los de tu pareja. Cuida tus palabras, gestos y comentarios en todo momento.

6. Afinidad de objetivos e intereses. La pareja ideal no es la que se mira tiernamente el uno al otro, son los que miran y caminan juntos en una misma dirección.

7. Sean cariñosos. Es imprescindible expresarlo todos los días, no permitas que las responsabilidades del día a día te hagan olvidarlo. Las palabras amables, los detalles y las caricias son un medio para expresarlo.

8. Reconozcan los logros, el esfuerzo y las cualidades de la pareja. Más importante que fijarte en sus defectos o debilidades lo es el resaltar todas sus cualidades, esto te ayudará a reconocerla y a valorar su presencia en tu vida.

¡Trabajen cada día para hacer más feliz a su pareja!

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miércoles, 24 de febrero de 2010

EL ARTE DE RECLAMAR

Hacer un reclamo o una observación nos resulta, a veces, bastante difícil. Algunas personas optan por quedarse calladas, temerosas de ocasionar más problemas o de herir susceptibilidades, esperando, con su actitud pasiva, conseguir la aprobación o la consideración de los demás al tratar de mostrarse complacientes; piensan que si reclaman, serán un elemento de discordia dentro del grupo, o correrán el riesgo de que las consideren conflictivas, exigentes o más bien débiles de personalidad.

En realidad no está en la naturaleza de los humanos hacerle daño a los otros; por el contrario, siempre estamos esperando ser aceptados, apreciados y respetados por los demás. Vivimos buscando la mejor manera de mantener una buena relación con las personas y, sin embargo, a veces, sin darnos cuenta, terminamos maltratándolas, incluso a las que más amamos.

Es importante que aprendamos a expresar nuestro malestar cuando nos sentimos maltratados, ignorados o abusados, pues de lo contrario guardaremos un gran resentimiento y tendremos la peor de las opiniones acerca de esa persona, convirtiéndonos en víctima de la situación, y sin darnos la oportunidad de afrontarla para resolverla. Recordemos que todas las emociones que reprimimos se convierten, con el tiempo, en una especie de veneno que nos afecta negativamente.

Cuando alguien sufre las consecuencias de la conducta injusta de otra persona debe reclamar de inmediato, buscando siempre la mejor manera de hacerlo, pues lo más seguro es que quien haya causado la ofensa no esté consciente del daño que ha hecho. La mayoría de las veces vale la pena brindarle la oportunidad de reconocer y corregir sus errores. Expresar lo que sentimos de una forma justa nos ayuda a mantener buenas relaciones. ¡Aprendamos a hacerlo!

Haz tu reclamo personalmente. Siempre es mejor hablar directamente con la persona que nos ha afectado. Nunca tratemos de hacerle llegar el reclamo por intermedio de otro, pues las cosas, en vez de arreglarse, tenderán a complicarse.

Busca el momento adecuado. Es importante elegir el mejor momento para expresar lo que sentimos y pensamos, cuidando siempre las palabras que vamos a usar para que nuestro mensaje sea recibido y comprendido por la otra persona.

No hagas comparaciones. Éstas predisponen a los demás, hacen que se cierren y que no quieran oír nuestros comentarios aunque éstos sean justificados. A ninguna persona le gusta que le digan que otra lo hace mejor o es más competente.

Evita los preámbulos. Muchas veces le damos tantas vueltas a lo que vamos a decir con frases como "Espero que no te vayas a molestar, pero…", que en lugar de tranquilizar a nuestro interlocutor, logramos que se ponga a la defensiva, interrumpiendo así una buena comunicación.

No te excuses por hacer tu comentario. Sentirte culpable o atemorizado después de expresar tu malestar o frustración le restará valor y fuerza a tu reclamo; además, despertará dudas en la otra persona.

Haz tu reclamo sin emoción. No le pongas carga emocional a tus palabras. El miedo, la agresividad, la ironía, el sarcasmo o el desdén sólo contribuirán a complicar las cosas. La objetividad, la serenidad, la madurez y la paciencia serán tus mejores herramientas.

Muéstrate agradecido. Una vez que hayas hecho tu reclamo no digas frases como: "Espero que esta situación no se vuelva a repetir", más bien, si la persona está dispuesta a hacer algo para corregirlo, dile mirándola a los ojos: "Gracias por escuchar mis observaciones ". Recuerda hacer una sola observación a la vez, porque si haces varios reclamos al mismo tiempo, corres el riesgo de desmoralizar al otro hasta el punto de que se sienta agredido y no solucione nada.

Pide lo que otro pueda corregir. Podemos pedirle que no levante la voz, pero no que esté de acuerdo en todo con nosotros. Podemos insistir en que cambie su forma de reclamar, pero no pedirle que no lo haga cuando sea necesario.

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martes, 23 de febrero de 2010

FUENTES DE DERIVACION



FUENTES DE INTERCONSULTA, DE REFERENCIA O DE RECOMENDACION


Es importante tener presente cómo se realizó la derivación de la pareja y qué relación tienen los miembros de aquélla con la figura del derivador.


  1. Amigos o familiares que han realizado terapia de pareja con buenos resultados. En general, promueven una buena llegada de la pareja.

  2. Profesionales médicos, psicólogos o psicopedagogos que intervienen con algún hijo de la pareja. También es este caso es importante averiguar cómo es valorada esa figura por cada miembro de la pareja.

  3. Educadores de algún hijo de la pareja.

  4. Abogados, o directamente la Justicia.

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domingo, 21 de febrero de 2010

LA PRIMERA ENTREVISTA

La primera entrevista de cualquier tratamiento es crucial. El objetivo imprescindible, cuando se realiza con una pareja, es el de construir con ellos una mirada, en algo mínimamente, al menos, diferente de la que traían al entrar.

Toda primera entrevista tiene dos momentos previos a la concreción:

1) la derivación y
2) el contacto telefónico que habitualmente define el momento del encuentro.

jueves, 18 de febrero de 2010

CICLO VITAL DE LAS PAREJAS

Entre 1 y 3 años de matrimonio: luna de miel

Entre 4 y 7 años de matrimonio: la crisis

Entre 8 y 10 años de la unión: calma en el hogar

De 11 a 14 años unidos: un feliz matrimonio, pero...

Entre 15 y 19 años de convivencia: consolidación

De 20 a 28 años de unión: dulce hogar

Más de 30 años: retiro del trabajo e independencia de los hijos

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miércoles, 17 de febrero de 2010

MOTIVOS DE CONSULTA

¿Por qué motivos consultan más frecuentemente las parejas?
  • Desajustes en la convivencia frente a una crisis vital

  • Frecuentes discusiones por diversos temas

  • Un miembro de la pareja con alguna enfermedad definida como psiquiátrica, psicosomática u orgánica

  • Derivación de alguna consulta previa por otro miembro de la familia, por ejemplo, un hijo

  • Dificultad para la toma de una decisión vital

  • Adicción de algún tipo en ambos o uno de los miembros de la pareja

  • Episodios de violencia doméstica

  • Dificultades ante nuevas organizaciones familiares

  • etc.

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martes, 16 de febrero de 2010

FUNCIONES DEL TERAPEUTA DE PAREJAS


  • Ampliar la comprensión sobre la percepción que tiene cada miembro de la pareja, tanto de sí mismo como del otro.

  • Ampliar la comprensión sobre la percepción que tiene cada miembro de la pareja sobre el terapeuta.

  • Ampliar la comprensión sobre la percepción que cada miembro de la pareja tiene sobre el tema por el que consultan.

  • Enriquecer, en base a lo anterior, la construcción relacional del problema.

  • Tomar contacto con las creencias que dificultan y con las que facilitan la capacidad para ponerse en la piel del otro.

  • Reconocer, en esas creencias, los determinantes del género.

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sábado, 13 de febrero de 2010

FUNCIONES DE LA PAREJA

¿Para qué sirve la pareja?
  • Confirmación de la identidad

  • Tendencia a la completud

  • Célula de organización social

  • Acatamiento o rebeldía a mandatos sociales y/o familiares

  • Sustento afectivo y/o económico

  • Intermediario para otros logros

  • Perpetuación de la especia

  • Fuente de reaseguro sexual

  • Emancipación

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jueves, 11 de febrero de 2010

OBJETIVOS DE LA TERAPIA DE PAREJAS


OBJETIVOS GENERALES:


  • Reducir o disolver el problema o síntoma que trae a la pareja a la consulta.

  • Una interacción más funcional a través de: a) Promover redefiniciones sobre la pareja y/o cada uno de sus miembros; b) Escucharse mutuamente, evitar circuitos autoperpetuantes, desechar sentimientos negativos, aclarar temáticas no enfrentadas.

  • Lograr la responsabilidad mutua en el conflicto, saliendo de la situación de "víctima".

  • Lograr un auto y heteroconocimiento "mejor".

  • Favorecer los cambios graduales para mejorar la relación.

  • Contribuir en la definición de continuar o no con la relación.

  • Rescatar los mejores recursos de cada miembro de la pareja.

  • Construir con la pareja una comprensión actual-histórica del problema, más funcional que la que traen.

  • Generar formas para salir del problema de manera concreta y realizable.

  • Favorecer la mayor apertura o cierre de sus fronteras como pareja.

  • Ampliar las actitudes de cada miembro, ligadas a su género y a sus mandatos.

  • Lograr un CAMBIO.

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